¿Por qué Cartagena se llama Cartagena?

Por qué Cartagena se llama Cartagena es algo que puede parecer curioso, apasionante, previsible…, pero nunca casual. Las cosas no suelen ocurrir por casualidad y los nombres propios de los lugares o toponimias, menos.

Nombres de Cartagena

Hace tiempo escribí una entrada a medio camino entre la historia y la mitología que se llamaba Cartagenas y Carthagos en el mundo. En ella relacionaba algunos de los nombres de mi ciudad, ahora me extenderé más en ello.

¿Qué dice el escudo de Cartagena?

Para empezar, el escudo de armas oficial de la ciudad de Cartagena es el que se describe en la página de su Excmo. Ayuntamiento y dice así:

El ESCUDO de armas de la ciudad es de forma acaudada. Está constituido por un castillo en oro, con tres torres almenadas: la del centro un poco más elevada; las puertas y ventanas, clareadas de gules. La fortaleza se destaca en campo azul, levantada sobre peñas color piedra, batidas por las azules olas del mar. Su bordura, la componen ocho jaqueles: cuatro donde campea el castillo de oro, en campo de gules; y cuatro con león rampante de gules, sobre campo de plata. Timbra el blasón una corona mural.” También se explica allí que es el escudo que se usa desde 1929, propuesto por el archivero y cronista D. Federico Casal.

Escudo de la ciudad de Cartagena, versión no idéntica a la oficial.
Una interpretación más del escudo de Cartagena.

El color Cartagena

Dicen que Sevilla tiene un color especial, y seguramente es así, no seré yo quien lo discuta.

Pero tampoco hay discusión en que Cartagena tiene también su color especial: el “color Cartagena” o “rojo Cartagena”. ¿Qué color es el rojo Cartagena? Pues el de su bandera.

Bandera de Cartagena, con el color “Rojo Cartagena”

Ya, -dirá el lector- pero… ¿qué rojo es ese? Ay, amigo, eso ya requiere una explicación más larga.

Ver menos que el Cheche

Seguramente, lector, ha oído usted alguna vez la expresión “ves menos que Pepe Leches”. ¿Quién era o fue ese “Pepe Leches”? Para unos no existió, para otros sí, hay varios versiones, que puede encontrar en este enlace, muy bien explicadas.

Pero en Cartagena, al que es miope, se le dice que “ve menos que el Cheche”. Y ese sí que existió, ya lo creo. Yo lo conocí personalmente.

Al que no tiene claro lo que ve, en Cartagena es que “ve menos que el Cheche”

El perro del tío Alegrías

En este mundillo de las frases hechas o los dichos, que tanto da, es un auténtico lío con más versiones que las explicaciones de Fernando Simón sobre el uso de las mascarillas del virus chino.

El hambriento perro del Tío Alegrías

Hace unos días dije que tenía (yo) más hambre que el perro del Tío Alegrías y me preguntó mi mujer qué expresión era esa. También ella es cartagenera, y de una edad similar a la mía, pero todas estas expresiones chuscas o típicas, de aquí y de otros sitios, se van extinguiendo lentamente y suelen sobrevivir un docena mal contada que conoce todo el mundo y que, con ellas, ya creen estar doctorados en el habla típica local.

Vamos a quedar todos arrinche

En el habla de Cartagena se puede decir de varios modos: “quedar arrinche“, “estar arrinche“, “quedar en arrinche“, pero el significado es estar canino, dicho en modo coloquial, o estar sin dinero, dicho en forma correcta.

Tal y como galopa la crisis económica actual, la más grande de las últimas décadas, y dada la ineptitud gubernamental, es lógico pensar que quedaremos todos arrinche. Todos salvo ellos, claro.

Quedar en arrinche también se aplica a ser penalizado y perder turno y oportunidad en algún juego.

¡Cuánto charreta, señor!

Recuerdo que el gran “Tip” (Luis Sánchez Polack) decía que las dos cosas que más asco le daban eran las escobillas de los retretes y los chivatos.

El chivato, el acusica, en Cartagena se llama también charreta, palabra que no registra la RAE.

Es indiferente que la acusación sea real o inventada: un charreta es un charreta, Y por tanto, un asqueroso, como diría Tip.

El mundo de la política y el periodismo está infestado de charretas.

Diálogos de var

Si en el VAR hay un BAR, seguro que se pueden escuchar diálogos así:

  • “¿Que no hay cojones a pitarle otro penalti al Cartagena? Sujétame el cubata…”
Algunos colegiados necesitan ayuda profesional

Porque rara es la semana que no le pitan un penalti (o dos) al Pupas de 2ª. Ocho llevan ya en la jornada 29, ocho que les han supuesto la pérdida de 15 puntos. Ocho que, de no haber existido, harían que el Cartagena, en lugar de estar en zona de descenso como está, acariciase la zona de promoción de ascenso.

Algunos los habrá habido justos, claro, pero otros sólo han sido capaces de verlos los más ebrios del bar, digo del VAR.

Si el Efesé, por desgracia, desciende a Segunda B, sólo tendrá un consuelo, uno solo: en Segunda B no hay VAR.

Esa silueta…

“Reconocería esa silueta en cualquier parte”, dice Bert, el deshollinador cuando la sombra de Mary Poppins se proyecta en el suelo donde está dibujando.

A mí me ocurre igual con esa silueta que se proyectaba en el edificio de enfrente. Podría reconocerla en cualquier lugar.

Silueta del Ayuntamiento de Cartagena

Tú cavas

En las muchas frases famosas del cine, hay unas cuantas del bueno de Clint Eastwood. Una de ellas, de El Bueno, El Feo y el Malo, es esa en que dice a Tuco (el feo): “Verás, el mundo se divide en dos categorías: los que tienen el revólver cargado y los que cavan. Tú cavas.”

Rubén Castro, goleador del Efesé (trece dianas en este momento) podríamos decir que es “el bueno”. En el partido de hoy frente a los pepineros del Leganés, volvió a dar la victoria a su equipo.

No me he resistido a homenajear al gran Clint y su frase, aunque un tanto tuneada.

Por si alguien no recuerda la frase original, aquí está: