Sí, mirusté encobanar o encobanarse, no está en el diccionario de la RAE, es un localismo de Cartagena.
Y significa, mirusté, esconderse, ocultarse, escurrir el bulto.
Cosas de mi tierra
«Primus circumdedisti me». Eso dice el escudo de armas de Juan Sebastián de Elcano, el primer hombre en dar la vuelta al mundo y demostrar, de paso, la redondez de la tierra, aunque los defensores de la tierra plana se tiren de los pelos.
Y el marino español, que completó la hazaña que no puedo acabar Hernando de Magallanes, porque murió en el camino de vuelta a manos de los indígenas, culminó la proeza a bordo de la Nao Victoria, la que aparece en la fotografía (obviamente no es la real, sino una réplica).
Pepe López, en periodo entre alcaldías (2018), es el enemigo a batir por los partidos que tienen sus jefes lejos de Cartagena.
Pero, al igual que Obama transmitió esperanza a muchos norteamericanos con su eslogan «Yes, we can», en la campaña de 2008, MC (Movimiento Ciudadano de Cartagena) también puede devolvérsela a muchos cartageneros hartos de que nos tomen el pelo desde el otro lado del Puerto de la Cadena.
Se sabía que la mayoría de salmones y truchas son peces tanto de agua salada como dulce y se sabía también que muchos de ellos, aunque nazcan en un lugar, se marchan a otro para crecer y medrar, y luego suelen volver al lugar de nacimiento para poner sus huevos (o huevazos, según la especie).
Ahora se ha sabido que alguna sardina que otra, aunque nazca en el mar, también puede marcharse a vivir en el río, donde llega a alcanzar el tratamiento de Doña Sardina y luego, cuando ve la oportunidad de seguir medrando, es capaz de metamorfosearse en otras especies, aladroques, por ejemplo, y volver a casa, sea por Navidad, sea por convocatoria electoral, e intentar poner sus huevos.
En el día de hoy, 29 de Marzo, pero de hace 79 años, entraron las tropas de Franco en Cartagena.
Y dos días después, el famoso último parte de guerra de fecha 1 de Abril de 1939, decía: «En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado».
Esos últimos objetivos militares fueron, precisamente, Cartagena y Alicante, que se mantuvieron fieles a la República hasta el último día.
Hace casi dos años, como soy un poco Nostradamus, ya me suponía yo que que el problema de la contaminación del Mar Menor estaba en camino de solucionarse, y a una velocidad asombrosa, igual que que la bahía de Portmán.
Hoy, en 2018, esos cambios profundos, revolucionarios, ya han empezado. Ya no está el antiguo vigilante (por cosillas sin importancia) pero el nuevo está manos a la obra con la transformación. De momento, la remodelación ha empezado no por la vertiente ecológica ni medioanmbiental, tampoco por la agrícola, ni la industrial, no… ¡ sino por la gastronómica! Han matado a la gallina de los huevos de oro y con ella está haciendo sopa, una espectacular sopa verde.
Para que luego digan que el Presidente López Miras no se está haciendo nada
Todas las aficiones del mundo pasan malos momentos y todas, más o menos, son sufridas o sufridoras. Pero hay algunas que se llevan la palma.
La del Atlético de Madrid, por ejemplo, eso lo sabe cualquiera. Y hay otras que no es tan sabido por pertenecer a un club modesto que no ha estado (todavía) en Primera División, y esa es la del Cartagena.

Sus desventuras han dado para escribir algún libro y todo. Y, pese a ello, siguen apretando los dientes, enarbolando la bandera blanquinegra y gritando «Efesé, Efesé» por los campos de España.
Ese día fue en el Ramón de Carranza. Y le ganamos al Cádiz.
Me estoy haciendo o ya me he hecho una carcasa y hacía tiempo que no le dedicaba un rato al Diccionario cartagenero ilustrado de mi blog. De modo que me he dicho que tenía que retomar esta práctica, revitalizarlo y aquí está.
Para lo que no lo sepan, estar enfermo, flojo, sin ilusión… se puede decir de muchas formas, y una de ellas es estar hecho una carcasa. Según la primera acepción de la RAE, es el esqueleto, lo cual viene bastante a cuento.
Si las fuentes hablaran, esta cartagenera fuente de la calle Real nos diría que va necesitando un poquito de atención.
La instaló la Armada Española (entonces llamada Marina de Guerra) hace 221 años y el Ayuntamiento, que es su propietario desde entonces, sólo le ha hecho caso en dos ocasiones. La primera fue cuando el famoso e ilustre alcalde Alfonso Torres la decoró con los azulejos que la rodean y la segunda cuando el cantonal Antonio Vallejo la restauró hace 29 años que se cumplen ahora exactamente, en Febrero.

Si las fuentes hablaran, digo, ésta nos diría que no tenemos vergüenza por no cuidar mejor nuestro patrimonio. Pero como no hablan, se limita a seguir callando y echar sus tímidos chorrillos que, puestos a imaginar, parecen lágrimas de tristeza.
Dijo Roberto Gervaso que cuando un amanecer o un anochecer no nos provocan ninguna emoción significa que el alma está enferma.

Añadiría yo que, si además eso te pasa en el puerto de Cartagena, no es que tu alma esté enferma, es que está muerta.