Dar un borneo

Dar un borneo o darse un borneo, en Cartagena tiene el significado de pasear. No caminar o andar, sino pasear, con ánimo lúdico y recreativo.

No conozco el origen exacto de esta expresión, pero creo que hay algunas pistas que pueden servir para darnos una idea.

Un cartagenero dándose un borneo.

Para empezar, aquí no existe el verbo “bornear”; la expresión utilizada siempre es la enunciada de dar un borneo. El habla típica de Cartagena y su comarca, como tierra de aluvión que es, tiene raíces en diferentes partes de España. Una de ellas es Cataluña.

En catalán, por lo que sé, aunque no es una opinión unánime, dicen que el término bornear significa pasear por una plaza. Y otros expertos dicen que bornear es participar en una justa, uno de esos torneos medievales tan famosos con caballeros.

Ambas cosas tienen sentido si vamos al diccionario de la RAE y buscamos borne o bornear.

El primero, borne, se refiere al extremo de la lanza que se utilizaba en las justas. Y me permito recordar que cuando el caballero y su caballo llegaban al final de la pista donde contendían, daban la vuelta para una nueva acometida.

En cuanto al verbo bornear, además de varias acepciones que siempre tienen que ver con girar, volver, retorcer, bailar… la primera acepción es dar vuelta, revolver.

Creo que toda esa suma de acepciones es la generó el término cartagenero de darse un borneo, equivalente a darse una vuelta, un paseo (por plaza o no) con el ánimo de recreo o distracción, como hacían en las justas medievales. Aunque a veces resultaran trágicas.