¡Cuánto charreta, señor!

Recuerdo que el gran “Tip” (Luis Sánchez Polack) decía que las dos cosas que más asco le daban eran las escobillas de los retretes y los chivatos.

El chivato, el acusica, en Cartagena se llama también charreta, palabra que no registra la RAE.

Es indiferente que la acusación sea real o inventada: un charreta es un charreta, Y por tanto, un asqueroso, como diría Tip.

El mundo de la política y el periodismo está infestado de charretas.