Juan Mediano, cartagenero, escritor, poeta y amigo

Escritor y poeta sobre todo. Y siempre con la temática de Cartagena como hilo conductor de su obra. Historiador diletante y eterno aspirante al título de Cronista de Cartagena. Su ciudad, que es la mía, creo que tiene contraída con él cierta deuda de reconocimiento de su vasta labor de difusión del nombre de Cartagena por todas las vías posibles. Lo que le llevó incluso a tener un programa de radio llamado “Desde el Pilón de los Burros” donde recogía efemérides y tradiciones de Cartagena.

Somos amigos y compañeros de trabajo desde hace mucho tiempo. Dibujé las portadas de sus primeros libros. Luego, cuando alcanzó mayor renombre y las tiradas fueron algo mayores, hubo un pintor que se ofreció a hacérselas y Juan, que sabía de mi agobio por el pluriempleo, decidió pasarle los encargos a él. Pero nuestra relación siguió siendo y es muy buena, por supuesto.

Y como hoy me apetecía dar unos brochazos, los he hecho pensando en mi amigo Juan.

Mi amigo Juan Mediano

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Cartageneros y cartagenericos: Arturo Pérez-Reverte

Fuimos compañeros de clase en el instituto y fuimos amigos. Al menos yo lo era de él. Pero pasó el tiempo y… bueno, él es académico, autor de best sellers, periodista… y yo tengo un blog que no lee ni mi abuela.

Arturo-Pérez-Reverte-Caricatura
Arturo Pérez-Reverte – Caricatura

Arturo Pérez-Reverte me gusta mucho en general, pero más como articulista y periodista que como novelista. Sus libros me fueron gustando de más a menos. Las primeras novelas no las leí, me las bebí. Desde “El húsar” hasta “El sol de Breda”, todas, con especial disfrute de “El club Dumas”. Con “La carta esférica” me llevé una ligera decepción, quizás porque esperaba mucho de ella por estar ambientada en nuestra patria chica. “La Reina del Sur” me costó digerirla y ya no la recuerdo, quizás porque la leí de la misma manera que me tomaba algunos jarabes de pequeño. Y reconozco que “El pintor de batallas” no pude terminarla aunque lo intenté, juro por el Gran Batracio Verde de Goliath que lo intenté.

A partir de ahí, he ido floreando. No he fallado con los recopilatorios de artículos de prensa ni con los Alatristes, también han caído “Un día de cólera” y “Perros e hijos de perra” (aunque algunos de estos relatos ya los había leído en prensa antes). Pero me he dejado pendientes para un futuro más o menos lejano “El tango de la vieja guardia” y “El francotirador paciente”. Y ahora no sé qué haré con “Hombres buenos”. Como va de libros, supongo que caerá pronto.

De sus películas y series, salvo “El maestro de esgrima”, no he podido terminar de ver ninguna. Aunque de eso creo que él ya no es muy culpable.