Pero Niño, el corsario que tuvo base en Cartagena

El Capitán Pero Niño Laso, apodado El Victorial (el Invicto), Conde de Buelna, Señor de Cigales y de Valverde, nació (probablemente) en Valladolid en 1378 y murió en Cigales, Valladolid, en 1453. Fue militar, marino y corsario al servicio de Castilla, bajo el reinado de Enrique III el Doliente, que le armó caballero en 1406. Participó en la Guerra de los Cien Años y estuvo al mando de la flota corsaria del Mediterráneo contra los piratas berberiscos del norte de África, y por esta última faceta es por la que lo traigo hoy aquí a la colección de Cartageneros y Cartagenericos.

De niño fue compañero de juegos de Enrique III y luego entró a su servicio como hombre de armas, iniciando sus batallas a los 15 años en diferentes servicios y variados lugares. Era experto en espada y ballesta.

Llegó luego la etapa de corsario en aguas mediterráneas, siempre al servicio de la corona de Castilla, donde realizó tres expediciones, siempre teniendo como base a Cartagena. Hay que recordar que en aquellos tiempos nuestra ciudad pertenecía a la corona castellana y era conocida como “portillo de Castilla”, porque era el único puerto por donde este reino se asomaba al Mediterráneo.

La primera expedición fue dirigida inicialmente contra otros corsarios cristianos, a las órdenes de la corona de Aragón y del papa de Aviñón. Después de diversas peripecias acabaron enfrentándose a piratas berberiscos en las costas de Orán, en la actual Argelia. Finalmente regresó a Cartagena.

La segunda, entre junio y agosto de 1404, tuvo un itinerario mucho más variado. Se inició también contra corsarios cristianos de otros reinos y sus andanzas le llevaron a Marsella, Córcega y Cerdeña. Después volvió a orientarse contra los piratas berberiscos pero esta vez en la zona de la actual Túnez. Libró diversos combates y terminó regresando de nuevo a su base en Cartagena.

Ondeando la bandera corsaria de Castilla.

En aguas de Cartagena, ondeando la bandera corsaria de Castilla.

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Cartageneros y cartagenericos: Arturo Pérez-Reverte

Fuimos compañeros de clase en el instituto y fuimos amigos. Al menos yo lo era de él. Pero pasó el tiempo y… bueno, él es académico, autor de best sellers, periodista… y yo tengo un blog que no lee ni mi abuela.

Arturo-Pérez-Reverte-Caricatura

Arturo Pérez-Reverte – Caricatura

Arturo Pérez-Reverte me gusta mucho en general, pero más como articulista y periodista que como novelista. Sus libros me fueron gustando de más a menos. Las primeras novelas no las leí, me las bebí. Desde “El húsar” hasta “El sol de Breda”, todas, con especial disfrute de “El club Dumas”. Con “La carta esférica” me llevé una ligera decepción, quizás porque esperaba mucho de ella por estar ambientada en nuestra patria chica. “La Reina del Sur” me costó digerirla y ya no la recuerdo, quizás porque la leí de la misma manera que me tomaba algunos jarabes de pequeño. Y reconozco que “El pintor de batallas” no pude terminarla aunque lo intenté, juro por el Gran Batracio Verde de Goliath que lo intenté.

A partir de ahí, he ido floreando. No he fallado con los recopilatorios de artículos de prensa ni con los Alatristes, también han caído “Un día de cólera” y “Perros e hijos de perra” (aunque algunos de estos relatos ya los había leído en prensa antes). Pero me he dejado pendientes para un futuro más o menos lejano “El tango de la vieja guardia” y “El francotirador paciente”. Y ahora no sé qué haré con “Hombres buenos”. Como va de libros, supongo que caerá pronto.

De sus películas y series, salvo “El maestro de esgrima”, no he podido terminar de ver ninguna. Aunque de eso creo que él ya no es muy culpable.